Cómo hacer una reforma que aumente el valor de la vivienda

 

 

Consejos 15/07/2019

Hasta un 30% de renta en el caso de pisos de alquiler y entorno al 20% en el caso de pisos en venta. Según las proyecciones de la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de la Construcción (Andimac), estos son los porcentajes aproximados de aumento del precio de una vivienda después de haber hecho una reforma.

Es cierto que una vivienda en buen estado y actualizada tiene mayores posibilidades de revalorizar su precio, pero también es verdad que hay que saber cómo hacerlo para asegurar una revalorización real y el consiguiente retorno de la inversión. Si estáis pensando en reformar vuestra vivienda, os damos algunas recomendaciones para que esto vaya de la mano de un incremento del valor de la propiedad.

Ante todo, hay que tener en cuenta el estado actual de la vivienda, el presupuesto con el que contáis y el precio del metro cuadrado en la zona donde éste se encuentra. Una vez determinadas estas cuestiones iniciales, es hora de decidir cómo y dónde centrar los esfuerzos de reforma.

Redistribución del espacio habitable

Aunque esta es posiblemente la reforma que necesita una mayor inversión ya que requiere de un arquitecto, redistribuir el espacio habitable de forma integral es clave para maximizar el espacio y dar una sensación de mayor amplitud y mejor iluminación.

Se trata de tirar tabiques o minimizar el espacio destinado a los pasillos para ofrecer una vivienda más diáfana donde las habitaciones se unan entre ellas en una estructura conjunta.

Mejor aislamiento y certificación ambiental

Tal y como ya os explicamos en otro artículo, la calificación energética de la vivienda es clave para el ahorro energético y económico. Así pues, para adaptar vuestra vivienda para la venta o alquiler, recomendamos instalar ventanas que aíslen del frío, el calor y el ruido, disminuyendo así la factura de calefacción y electricidad.

Asimismo, hay que mejorar el certificado energético para que sea A, B o C y más amigable con el medio ambiente. Podéis lograrlo con el aislamiento térmico del inmueble, la inclusión de energía solar o la compra de electrodomésticos sostenibles.

Arreglar suelos y pintar paredes

En caso de que vuestro inmueble disponga de suelos de calidad y en buen estado de conservación, se recomienda pulirlos, pero, si estos ya son viejos, es el momento de aprovechar cualquiera de las económicas opciones de renovación: suelos que imitan madera, piedra, gres o cerámica.

Del mismo modo, la pintura de las paredes puede parecer muy superficial, pero es una de las primeras impresiones que se llevan los visitantes del inmueble. Independientemente de su estado, es casi obligado aplicar una nueva capa de pintura antes de poner la vivienda a la venta. De este modo, se tapan las posibles manchas de humedad y se aporta mayor luminosidad a los espacios.

Revisión de la instalación eléctrica y las tuberías

Si se trata de una vivienda antigua, es imprescindible comprobar que la red de abastecimiento de agua, electricidad y gas están en buenas condiciones y se adaptan a la normativa vigente. De este modo, aseguráis tanto su salubridad como su adecuación a los requerimientos de seguridad. ¡No pongáis vuestro piso o casa a la venta sin repasar el estado de las tuberías!

La estética es menos importante de lo que parece

Al no saber quién será el comprador o arrendatario de la vivienda y por lo tanto cuáles serán sus gustos, no es aconsejable hacer una reforma estética del inmueble. Por el contrario, como la primera impresión es muy importante, hay que intentar mantener unos básicos de orden, limpieza, colores neutros y decoración simple.

Y recordad, aunque pueda parecer una paradoja, para que la reforma sea real y en profundidad es necesario que se centre en aquello que no se ve en vez de hacerlo en lo que se percibe a simple vista. En la web de Immo Playa de Aro, ¡encontraréis algunos ejemplos de propiedades satisfactoriamente reformadas!